Con la llegada del verano, muchas familias en Florida enfrentan una realidad difícil: el aumento de la inseguridad alimentaria cuando el acceso a las comidas escolares es más dificil. Una encuesta reciente realizada por Change Research para No Kid Hungry Florida muestra que el hambre y las dificultades financieras se intensifican durante estos meses, afectando a familias de todos los ingresos y colores políticos.
Desde el aumento de los costos de los alimentos que obliga a tomar decisiones difíciles hasta el amplio apoyo público al programa federal Summer EBT (conocido como SUN Bucks), los floridanos están unidos en el llamado urgente para que se tomen medidas que garanticen que ningún niño pase hambre este verano.
A continuación, encontrarás un informe detallado que explica los retos que enfrentan las familias y la necesidad urgente de soluciones que aseguren el acceso constante a alimentos nutritivos para todos los niños durante todo el año.