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Una encuesta de No Kid Hungry Nueva York revela que el 84 por ciento de las familias latinas neoyorquinas ha tenido que elegir entre comprar suficientes alimentos nutritivos y otras necesidades económicas del hogar
La encuesta también revela que el 62 por ciento de los neoyorquinos se oponen a los recortes en la financiación federal de SNAP
NUEVA YORK, NY (MARZO 4, 2026) – Una nueva encuesta encargada por No Kid Hungry Nueva York reveló que durante el último año dos tercios (67 por ciento) de los neoyorquinos tuvieron que elegir entre comprar suficientes alimentos nutritivos y cubrir otras necesidades básicas, como el alquiler o los pagos de la hipoteca, facturas de servicios o costos de transporte. Para las familias latinas con hijos, la tasa fue incluso mayor, ya que más de cuatro quintos (84 por ciento) de las familias neoyorquinas declararon hacer sacrificios difíciles entre pagar la compra y cubrir los gastos básicos del hogar.
En general, el 74 por ciento de los neoyorquinos informó que su situación financiera se vio afectada en el último año debido al costo de los alimentos.
La encuesta también reveló un apoyo abrumador y bipartidista entre los neoyorquinos a programas críticos de asistencia alimentaria: el 62 por ciento de los neoyorquinos se opone a los recortes federales a SNAP y la mayoría cree que SNAP ayuda a las familias de bajos ingresos a comprar alimentos saludables (74 por ciento) y les impide endeudarse (67 por ciento). El ochenta por ciento de los encuestados estuvo de acuerdo en que SNAP ayuda a garantizar que los padres puedan comprar suficiente comida para sus familias, incluyendo el 91 por ciento de los demócratas, el 78 por ciento de los independientes y el 66 por ciento de los republicanos.
Los resultados de la encuesta llegan al tiempo que la subida de costo de los alimentos y los recortes federales a programas críticos de asistencia alimentaria impactan aún más a niños y familias. Según la última encuesta sobre inseguridad alimentaria de USDA, 14 millones de niños viven con hambre en todo el país. La preocupación es aún mayor para los hogares latinos, en los que uno de cada cuatro niños vive con hambre. Los resultados también llegan mientras el comité de agricultura de la Cámara de Representantes de Estados Unidos se prepara para presentar la ley agrícola, una oportunidad crítica para revertir millones de dólares en recortes a la financiación federal de SNAP.
“Estos hallazgos dejan claro que las familias de Nueva York están luchando para afrontar el aumento del costo de los alimentos y están tomando decisiones imposibles entre la compra de comestibles y cubrir otras necesidades básicas”, dijo Rachel Sabella, directora de No Kid Hungry New York. “Ningún niño debería pasar hambre en nuestro estado. Los neoyorquinos coinciden de forma abrumadora en que necesitamos programas de ayuda alimentaria fuertes y efectivos así como acciones bipartidistas para garantizar que cada niño tenga la comida que necesita para aprender, crecer y prosperar”.
Hallazgos a nivel estatal:
- Los neoyorquinos latinos siguen luchando para afrontar el costo de los alimentos: Tres cuartos de los neoyorquinos (74 por ciento) y más de cuatro quintos de los latinos (86 por ciento) afirman que su situación financiera se ha visto afectada en los últimos 12 meses debido al costo de los alimentos. Cuatro de cada cinco (84 por ciento) reportan haber contraído más deudas debido al costo de los alimentos y más de la mitad (55 por ciento) han recurrido a planes de “compra ahora, paga después” para cubrir el costo de los alimentos. En general, el 84 por ciento de los neoyorquinos afirma que el precio de los alimentos está subiendo más rápido que sus ingresos, sin mostrar mejoría desde hace un año.
- Las familias con hijos enfrentan una presión aún mayor: el 77 por ciento de todas las familias con hijos informó que su situación financiera se vio afectada por el costo de los alimentos, comparado con el 74 por ciento de la población general. Para las familias latinas con hijos, dos tercios (67 por ciento) dijeron haber acumulado deudas durante el último año dado al costo de los alimentos. Más de la mitad (55 por ciento) informó que utilizaban planes de “compra ahora, paga después” para permitirse comida, en comparación con el (48 por ciento) entre las familias de color, y un cuarto (28 por ciento) de la población general.
- La crisis de hambre en Nueva York sigue teniendo un impacto desproporcionado en las familias de color: el ochenta y siete por ciento de familias negras y el 84 por ciento de familias latinas reportan tener que elegir entre comprar alimentos nutritivos y cubrir los gastos básicos del hogar, comparado con el 74 por ciento general de familias. Un setenta y dos por ciento de familias negras, y un 67 por ciento de familias latinas reportaron haber contraído más deudas debido al costo de los alimentos, en comparación con el 57 por ciento de las familias en general.
- Las madres se ven más afectadas económicamente: El ochenta por ciento de las mujeres con hijos afirman tener que elegir entre alimentos y otros productos esenciales (en comparación con el 69 por ciento de los hombres con hijos). El ochenta por ciento de las mujeres con hijos informó que su situación económica se había visto afectada por el costo de los alimentos (en comparación con el 69 por ciento de los hombres con hijos).
- La mayoría de los neoyorquinos se opone a los recortes en la financiación federal de SNAP: El 62 por ciento de los neoyorquinos se opone a recortes a la asistencia alimentaria federal y el 52 por ciento de los neoyorquinos se opone firmemente a estos recortes.
- Los neoyorquinos coinciden en que abordar el hambre infantil debería ser un objetivo bipartidista: Casi todos los encuestados (93 por ciento) coinciden en que el hambre infantil no debería existir en Nueva York. El 85 por ciento quiere que los funcionarios electos hagan más para acabar con el hambre infantil y el 90% cree que acabar con el hambre infantil debería ser un objetivo compartido y bipartidista.
La encuesta fue realizada por Aspect Strategic del 3 al 10 de febrero de 2026 y encuestó a 1,512 neoyorquinos en todo el estado, con un margen de error de +/- 2.5%. Lea el resumen de la encuesta aquí.
Hallazgos de Nueva York:
- El 52 por ciento de los residentes de Nueva York ha contraído deudas adicionales en los últimos 12 meses debido al aumento del costo de los alimentos.
- La mayoría de quienes residen en la ciudad de Nueva York afirmaron que su salud física (54 por ciento), salud mental (60 por ciento), conexiones sociales (53 por ciento) y salud financiera (78 por ciento) se vieron afectadas debido al aumento del costo de los alimentos.
- El 77 por ciento de quienes residen en la ciudad de Nueva York se opone a los recortes federales en programas de asistencia alimentaria como SNAP, WIC y Summer EBT.
Un residente de Brooklyn sin hijos informó que tienen que hacer malabarismos entre sus tarjetas de crédito solo para cubrir el costo de los comestibles: “Desde hace seis meses he empezado a usar más crédito para pagar mis compras de alimentos y he estado alternando entre dos tarjetas para tener más tiempo para pagarlas. La deuda de tarjeta de crédito no es lo ideal, pero al menos puedo alimentarme para seguir trabajando a tiempo completo mientras obtengo mi licenciatura”.
Hallazgos de la región capital:
- El 51 por ciento de los residentes de la región capital han contraído deudas adicionales en los últimos 12 meses debido al aumento del costo de los alimentos.
- La mayoría de los residentes de la región capital afirmaron que su salud mental (55 por ciento) y financiera (73 por ciento) se había visto afectada por el aumento del costo de los alimentos.
- El 55 por ciento de los residentes de la región capital se opone a los recortes federales a programas de asistencia alimentaria como SNAP, WIC y Summer EBT.
Un padre del condado de Albany informó que tuvo que buscar otro trabajo para poder pagar los comestibles, pero aun así no puede permitirse comprar alimentos saludables: “En los últimos 12 meses he sentido que estoy superando mis límites físicos y mentales para mantenerme al día con el costo de vida. Tengo tres hijos pequeños […] Tuve que aceptar dos trabajos más […] Todo es más caro y con pocas o ninguna opción de productos más baratos, incluyendo la comida. A estas alturas ni siquiera busco la opción ‘más saludable’ cuando hago las compras, solo busco opciones que nos permitan que los niños tengan suficiente para comer. Ningún padre debería sentir que tiene que esforzarse al máximo solo para proporcionar comida y calefacción”.
Hallazgos del valle del Hudson:
- El 59 por ciento de los residentes del valle del Hudson ha contraído deudas adicionales en los últimos 12 meses debido al aumento del costo de los alimentos.
- La mayoría de los residentes del valle del Hudson afirmaron que su salud física (55 por ciento), salud mental (65 por ciento) y financiera (79 por ciento) se habían visto afectadas debido al aumento del costo de los alimentos.
- El 59 por ciento de los que residen en el valle del Hudson se opone a recortes federales a programas de asistencia alimentaria como SNAP, WIC y Summer EBT.
- Los que residen en el valle del Hudson coinciden mayoritariamente en que las comidas escolares deberían ser gratuitas para todos los estudiantes (82 por ciento), que las comidas gratuitas que se ofrecen a los niños durante el verano son una forma clave de combatir el hambre cuando no hay clase (82 por ciento) y que los beneficios de asistencia alimentaria deberían aumentar al mismo ritmo que los precios de los alimentos (74 por ciento).
Un padre del condado de Westchester informó que el aumento del costo de los alimentos ha obligado a veces a reducir la cantidad de comidas diarias a una sola: “La mayoría de las veces nos saltamos el desayuno y comemos la primera comida del día a las 2 o 3 de la tarde; después de eso, nada más. Se ha reducido a una comida al día, o a veces ninguna comida al día, solo una fruta o quizá atún, pescado o sardinas. Pero se ha reducido a una comida al día, ya no hay desayuno”.
Hallazgos de Long Island:
- El 59 por ciento de los que residen en Long Island ha tenido que elegir entre comprar alimentos y al menos otra necesidad, como facturas de servicios públicos, alquiler o hipoteca, gasolina o mantenimiento de vehículos, atención médica, educación o cuidado infantil.
- La mayoría de los residentes de Long Island afirmó que su salud financiera (62 por ciento) se había visto afectada por el aumento del costo de los alimentos, mientras que la mitad afirmó que su salud mental (50 por ciento) y sus conexiones sociales (50 por ciento) se habían visto afectadas.
- El 52 por ciento de los residentes de Long Island se opone a los recortes federales a programas de asistencia alimentaria como SNAP, WIC y Summer EBT.
- Los residentes de Long Island están mayoritariamente de acuerdo en que las comidas escolares deberían ser gratuitas para todos los estudiantes (72 por ciento), que las comidas gratuitas que se ofrecen a los niños durante el verano son una forma clave de combatir el hambre cuando no hay clases (83 por ciento) y que los beneficios de asistencia alimentaria deberían aumentar al mismo ritmo que los precios de los alimentos (66 por ciento).
Un hombre del condado de Suffolk informó que no está seguro de su capacidad para jubilarse: “Con cada viaje que hago al supermercado, siento que la perspectiva de jubilarme está cada vez más fuera de mi alcance”.
Hallazgos del oeste de Nueva York:
- El 52 por ciento de los residentes del oeste de Nueva York han contraído deudas adicionales en los últimos 12 meses debido al aumento del costo de los alimentos.
- La mayoría de los residentes del oeste de Nueva York afirmaron que su salud financiera (71 por ciento) se había visto afectada por el aumento del costo de los alimentos, mientras que la mitad informó que su salud mental (51 por ciento) se había visto afectada.
- El 44 por ciento de los que residen en el oeste de Nueva York se opone a recortes federales a programas de asistencia alimentaria como SNAP, WIC y Summer EBT, mientras que el 15 por ciento no estaba seguro.
Un jubilado del condado de Erie informó: “Retrocedo [pero] nunca tengo un respiro para avanzar. Los gastos de mi hogar siguen subiendo más que mi seguro social”.
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Acerca de No Kid Hungry
Ningún niño debería pasar hambre en los Estados Unidos. Pero millones de niños en los Estados Unidos viven con hambre. No Kid Hungry está trabajando para terminar con el hambre infantil al ayudar a lanzar y mejorar programas que brindan a todos los niños los alimentos saludables que necesitan para prosperar. Este es un problema que sabemos cómo resolver. No Kid Hungry es una campaña de Share Our Strength, una organización comprometida a acabar con el hambre y la pobreza.
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